Demolieron Fuerte Apache para que nadie lo habite

El intendente Lifschitz fue testigo del fin del barrrio que la semana pasada sufrió el derrumbe de viviendas. Comenzó el traslado de familias.


La máquina demoledora garantizó que el edificio en ruinas no vuelva a ser ocupado. Provincia y municipio reubicarán a 68 familias en viviendas que se construirán en un año.

  Las 68 familias que habitaban el Fuerte Apache rosarino comenzaron a ser trasladadas ayer, al mismo tiempo que la vieja estructura comenzaba a caer gracias a una grúa contratada por la Municipalidad. El intendente Miguel Lifschitz, presente en el lugar, destacó el acuerdo alcanzado con el gobernador Jorge Obeid, por el cual se construirán viviendas en terrenos municipales para la totalidad de los reubicados, en el plazo de un año, durante el cual se les otorgará un subsidio municipal de 200 pesos. Cada familia decidirá qué hacer durante este tiempo con ese dinero.

  Los movimientos comenzaron a media mañana con la llegada de la grúa de la firma González, que con una espada-bocha pendiendo de un cable de acero, garantizaría que el viejo esqueleto de cemento no sea reutilizado por nadie. El intendente Lifschitz llegó junto al secretario de Gobierno, Juan Carlos Zabalza, y su segundo Horacio Ghirardi. Cerca de las 13.30 las familias habían formalizado el acuerdo y comenzaron a ser trasladó a viviendas de familiares, mientras otros lo harían a dependencias estatales donde esperarán por algunos días su reubicación, según confirmó el propio Lifschitz.

  Solo quedarían en el lugar quienes habitan precarias viviendas pero en sectores donde no corren riesgos por posibles derrumbes. Esta es la diferencia que salta a simple vista de la cantidad de núcleos familiares censados que rondaban los 30 y las 68 que serán reubicadas en el próximo año. "La totalidad de familias serán ubicadas en un futuro barrio que podría llegar a ser el que compartan con otras 140 familias cuyas viviendas se verán afectadas por la canalización del arroyo Ibarlucea, y que construiremos en concordancia con el gobierno provincial y cuyo terreno probablemente esté ubicado en la zona noroeste", explicó el intendente rosarino.

  De igual modo Lifschitz destacó que "hubo una solución al problema a partir de un decisión muy rápida del gobernador Obeid colaborando en la resolución, así que me parece que si este tipo de trabajo lo podemos hacer con otros temas, creo que puede ser muy fructífero para todos".

  Justamente el propio Obeid había confirmado el viernes que la provincia se haría cargo de la construcción de viviendas destinadas a las familias de Fuerte Apache, que tras el derrumbe de la vieja estructura de hormigón habian quedado en la calle. Y había adelantado que la próxima semana brindaría los detalles sobre los trabajos junto al intendente Lifschitz.

  En igual sentido se había pronunciado el ministro de Obras Públicas, Alberto Hammerly, quien la semana próxima trabajará de manera conjunta la Dirección Provincial de Vivienda y Urbanismo y la Municipalidad de Rosario. El titular de Obras Públicas habia destacado que el gobernador Obeid había decidido hacer una ampliación de un plan de 138 viviendas que aún no está adjudicado y que se diseñó para familias que viven en la zona del canal Ibarlucea. La idea era tratar de trasladar a los habitantes de Fuerte Apache, en común con la Municipalidad, hacia la zona norte de Rosario donde se levantarán esas viviendas. Hammerly habló del plazo de un año para la licitación y adjudicación de las obras.