Los hermanos Iommi y Girola, la poética del vanguardismo concreto

La Fundación Proa exhibe una colectiva titulada "Arte Abstracto Argentino". Se destacan esculturas concretas de los rosarinos.

Por Claudia Laudanno


"Construcción", escultura de etapa concreta de Enio Iommi.
Actualmente se exhibe en Fundación Proa.

La mega-‑muestra Arte Abstracto Argentino cuenta con curaduría general de Marcelo Pacheco y curaduría adjunta de Enrico Crispolti, esta última consagrada al apartado dedicado al aporte del Espacialismo del rosarino Lucio Fontana. La exposición que actualmente se exhibe en Fundación Proa está dedicada a los inicios de la abstracción rioplatense y, en especial, a los movimientos pioneros de Arte Concreto Invención, Madí y Perceptismo. Esta muestra tuvo su primera sede temporal en la Galería de Arte Moderno y Contemporáneo de Bérgamo (Italia), desde diciembre del 2002 a marzo del 2003. En dicha oportunidad se pudo apreciar una selección de obras espacialistas de Fontana, que lamentablemente, para su puesta argentina no pudieron viajar.

 Además de las obras de los hermanos Iommi y Girola, se pueden apreciar importantes trabajos vanguardistas de Carmelo Arden Quin, Rhod Rothfuss, Raúl Lozza, Tomás Maldonado, Lidi Prati, Martín Blaszko, Alfredo Hlito, Gyula Kosice, Gregorio Vardánega, Antonio Sibellino, Juan Mele, Grete Stern, Virgilio Villalba, Juan Del Prete, Manuel Espinosa, Juan Bay, Diyi Laañ, Juan Pedro Delmonte, Nelly Esquivel, entre otros. 

 La exposición de Proa cuenta además con un impecable y meduloso catálogo. en el que se reúnen importantes ensayos críticos de Marcelo Pacheco, Enrico Crispolti, Adriana Lauría y Giacinto di Pietrantonio, concebidos como auténticos aparatos teóricos e interpretativos, que el espectador no puede soslayar, a la hora de ponerse en contacto con este repertorio de obras pioneras. A ellos se añade una completa selección de documentos teóricos y testimoniales, manifiestos, textos programáticos y un repertorio fotográfico único en su género destinado a recuperar la memoria visual de aquellos años medulares para el arte argentino.

 Centrándonos en el aporte de figuras de la talla de los rosarinos Iommi y Girola, en lo tocante a la redefinición de la escultura abstracta argentina, es necesario situarse en el contexto epocal de la década del cuarenta. Para ambos artistas la adopción del lenguaje de la abstracción pura, en aras de la "nueva escultura", significó, ante todo, afirmar su autonomía sobre la representación. Para ello, desde sus primeras obras se  expresaron a través de un vocabulario plástico exento de referentes, motivos o imágenes que reenviaran  aunque sea lejanamente al antropomorfismo o a la naturaleza. De tal suerte, el volumen, la masa, la talla y el modelado, así como la escultura rotunda y de bulto macizo, cedieron el paso a una retórica espacial de la ingravidez, basada en las tensiones compositivas de planos, líneas, campos de color y figuras geométricas, plenas de dinamismo y ligereza.

 Trasladada al panorama del arte argentino de vanguardia, esta suerte de "geometría arreferencial", en pos de un arte "no‑-representativo", es decir, no objetivo, constituyó una de las notas características del Movimiento Arte Concreto Invención, fundado en noviembre de 1945, y del que los hermanos Enio Iommi y Claudio Girola fueron activos protagonistas. Así pues, el Manifiesto Invencionista fue la verdadera acta fundacional del grupo, afirmando, entre otras cosas, que "la era artística de la ficción representativa toca su fin", y que este hombre nuevo "se torna cada vez más insensible a las imágenes ilusorias".

 Las obras escultóricas de los rosarinos Iommi y Girola, expuestas en esta exhibición, participan en modo protagónico del espíritu racionalista y del ascetismo formal, propuestos por el vanguardismo constructivista. Con una escultura rayana en lo inmaterial, como "Dos direcciones opuestas" (1945), Enio Iommi ‑-nacido en Rosario en 1926-‑ , inicia la vía de la abstracción total, dentro del discurso de la modernidad escultórica de nuestro país. Se trata de una obra que niega ex profeso las cualidades tectónicas del objeto de bulto, macizo y palpable.

 Dicha escultura posee un carácter inaugural: en ella, el escultor, ya no esculpe, no cincela, no modela, ni tampoco talla. En todo caso, compone, construye y ensambla materiales provenientes del diseño industrial. Gracias a este tipo de ensamblajes lineales, hecho con materiales no convencionales para la época, como las finas varillas de metal, el aluminio, el bronce, el acero inoxidable, el anticorodal, el plexiglás y el vidrio, Iommi es considerado el padre de la escultura abstracta, completamente arreferencial en la historia del arte argentino del siglo XX. "Dos direcciones opuestas", es la cuarta escultura que Iommi efectuó en 1945. Junto  a ella se exhiben otras piezas de relieve, correspondientes a su etapa concreta, como "Encuentros de líneas en el espacio o Curvas y Líneas", "Construcción", ambas fechadas en 1946 y "Direcciones espaciales" (1947).

 Claudio Girola, tres años mayor que su hermano, y fallecido en 1994, fue también hijo del escultor italiano Santiago Girola. A diferencia de Iommi, Claudio Girola, se decantó por un recorrido más intelectualizado, manteniéndose fiel a los presupuestos de una geometría pura hasta sus últimas consecuencias, sin provocar fisuras o quiebres violentos con la  herencia del vanguardismo concreto. 

 En la colectiva de Proa se exhibe una pieza de su autoría, denominada "Triángulo o Escultura" (1946), realizada en madera, con una interesante superficie calada o découpage, que horada con una incisión geométrica neta, el volumen central de la obra. Aquí en Rosario, Girola fue discípulo del pintor catalán Pedro Fornells y trabajó como aprendiz en el taller de escultura conmemorativa y funeraria que su padre poseía en nuestra ciudad. Luego de que la familia se radicara definitivamente en Buenos Aires, Girola, realizó estudios en la Escuela de Bellas Artes, a la par que frecuentaba el taller del escultor Antonio Sibellino. En 1949, y a cuatro años de la fundación del grupo Arte Concreto‑-Invención viajó a París, donde conoció a Georges Vantongerloo, con quien trabajó intensamente.

 Luego en Milán, desarrolló una actividad artística igualmente prolífica, que culminó con una exhibición individual en la Galería Salto, y una colectiva, junto al grupo italiano MAC. Su obra posterior a las décadas del 40' y del 50', es poco conocida en la Argentina, ya que Girola se radicó definitivamente en Chile en 1953. Allí, fue nombrado profesor titular en la Escuela de Arquitectura de la Universidad Católica de Valparaíso. No obstante, en nuestro país, obtuvo importantes distinciones como el Premio Braque, en 1963, otorgado por el Gobierno Francés. También fue elegido para integrar el envío argentino a las Bienales de Venecia (1962) y de Amsterdam (1970). Por otra parte, colaboró con la Revue de Poésie, de París. Entre 1983-‑85, expuso individualmente en la Galería del Retiro, de Buenos Aires. En 1991, se realizó una importante retrospectiva de sus obras, en el Parque de las Esculturas de la Municipalidad de Providencia. Claudio Girola falleció en Viña del Mar (Chile) en 1994. En 2001, sus obras concretas, al igual que las de su hermano Enio Iommi. Fueron exhibidas en la colectiva Abstract Art from Rio de la Plata. Buenos Aires and Montevideo 1933/53, en The Americas Society (New York).